La México: ocho décadas como escenario de la historia cultural y del entretenimiento en México
Reconocida como la plaza más grande del mundo, La México se reafirma como patrimonio urbano y punto de encuentro de la sociedad mexicana. Por su ruedo han pasado miles de toreros, artistas de talla internacional y millones de aficionados, consolidándola como un símbolo vivo de la Ciudad de México. La México reafirma su vocación taurina y su compromiso de permanecer en pie hasta que las corridas de toros puedan volver a celebrarse en la Ciudad de México
La México, uno de los recintos de espectáculos más grande del país y uno de los foros monumentales más emblemáticos de América Latina, cumple 80 años como protagonista de la vida cultural mexicana. Desde su inauguración en 1946, ha congregado a millones de personas y ha sido escenario de acontecimientos que marcaron época: tardes históricas del toreo, conciertos multitudinarios, eventos deportivos y encuentros artísticos que reflejan la riqueza y diversidad cultural y creativa del país.
Durante ocho décadas, su ruedo ha sido testigo de hazañas, ovaciones y momentos que forman parte de la memoria colectiva. Sus gradas han vibrado con la misma intensidad ante una faena memorable que frente a un espectáculo masivo; en sus pasillos resuenan todavía las voces de quienes la han convertido en un escenario irrepetible.
Reconocida históricamente como la plaza más grande del mundo, La México ha albergado a lo largo de su trayectoria miles de acontecimientos que van de lo taurino a lo musical, de lo popular a lo universal. Su ruedo, gradas y pasillos han sido testigos de emblemáticas corridas de toros con la presencia de las máximas figuras del toreo tanto nacionales como extranjeros y vibrantes noches de conciertos con artistas de talla nacional e internacional, convirtiéndola en un espacio emblemático de reunión y convivencia. Cada generación ha dejado su huella, y cada visitante ha sumado una historia a este mosaico de emociones compartidas.
Hoy más que nunca La México sigue de pie y lista para que las corridas de toros vuelvan a celebrarse en la capital y mantener viva su vocación original, resguardando un legado cultural que ha acompañado a generaciones y que forma parte de la identidad histórica del país.
En su 80 aniversario, se reafirma como un patrimonio vivo de la Ciudad de México: un edificio histórico que ha sido protagonista y testigo de la evolución del país; un punto de encuentro donde tradición y modernidad dialogan; un foro abierto a todas las expresiones artísticas y a todas las miradas.
Celebrar a La México es celebrar a su gente: a los toreros y artistas que la han engrandecido, a los trabajadores que la sostienen, a los aficionados que la llenan de vida. Es reconocer un recinto que ha acompañado alegrías, y que hoy se proyecta hacia el futuro con la misma fuerza con la que abrió sus puertas hace ocho décadas.
La México no es solo un lugar: es cultura, emoción y porvenir.
















